viernes, 18 de abril de 2014

Deducciones equivocadas.

NATZEMBUL
Capítulo Veinte: Deducciones equivocadas.
Iniciamos este episodio con la modificación de la estructura de la ciudad, como la recuperación y modernización de las calles en donde se evitará choques automovilísticos y atropellos por parte de todo tipo de vehículos ya que las calles serán monitoreadas por una computadora inteligente, donde se ubicará en la parte central de Natzembul. Otras modificaciones a la ciudad son las energías renovables para producir la electricidad, motor para los vehículos y abono para producir los alimentos de la ciudad. Estas, entre otras implementaciones de los inventos de Norvert se efectuaron en los primeros días de sus mandatos.
Después pasamos una escena donde Dilan quiere hablar con Jeff, aunque este no quiere y se aleja de él, y se comporta de manera errática, por no decir grosera (más de lo normal) evitando todo contacto con Dilan.
Al parecer Dilan empieza a percibir algo en su cuerpo y mente, cosas que creyó suprimir en el pasado. Por lo menos hasta ahora, sus emociones. Ahora Dilan se siente enojado y confundido ya que Jeff siempre grita histérico y además, golpea a toda criatura que se le acerca aunque no sea para hablar con él. Eso no es todo, Dilan encontró a Jeff llorando en un rincón poco concurrido cerca de una habitación donde se guardan cosas de limpieza.
Días después de que Jeff se comportará tan extraño, Dilan citó a Derek en secreto para hablar con él de este asunto.
Derek Flying: Si Dilan, ¿qué quieres?
Dilan Tiger: Quiero hablarte de Jeff, es por eso que no lo cité aquí y la razón del porque no debía enterarse.
Derek Flying: ¿Qué hay con él?
Dilan Tiger: Bueno… Jeff está teniendo un comportamiento bastante extraño, por no decir que está siendo un patán con todos.
Derek Flying: Debes estar exagerando, ya sé que Jeff tiene su carácter, ¿pero un poni agresivo? Lo dudo. Lo más seguro es que sea cosa tuya.
Dilan Tiger: ¿Alguna vez he bromeado de algo en mi vida?
Derek Flying: Déjame investigar a Jeff por mi cuenta, y te reportaré si encuentro algo extraño sobre él.

Después de esta conversación Dilan y Derek se marchan, cada quién por su lado. En eso, Dilan ve caminando por la calle a Jeff pero este no lo ve. Así que nuestro potro color blanco crin negra al sentirse impotente y frustrado debido a que no ha conseguido pruebas para demostrar su punto de vista, decide seguir a Jeff sin que este lo sepa, hasta su casa para luego espiarlo. Lo que observa es bastante impactante, incluso para él.

Jeff Fire: ¡YA DEJAME PAPÁ!
Roland Fire: ¿No te das cuenta el dinero que gastaste?
Jeff Fire: Solo fue 200 bits de más, no pensé que te podrías tan mal.
Roland Fire: ¡Claro, como tú no sudas trabajando para ganar ese dinero!
Jeff Fire: ¿Cómo quieres que trabaje si soy un niño?
Roland Fire: Solo pones excusas para andar de vago con tus amigos raros, el de mirada perdida y el pegaso anormal.
Jeff Fire: ¡Esa es la razón del porque me quiero ir de aquí!

Esta conversación termina con Jeff saliendo de allí de forma muy apresurada, triste, y con una mirada con lagrimas en sus ojos derramándose por su cara, salpicando el piso. Al parecer Jeff se dirigía a su cuarto.

Cuando Jeff se encierra en su cuarto, va a uno de los estantes y toma una fotografía. En aquella imagen se puede visualizar a la madre de Jeff, y en eso vemos un resplandor, que marca el inicio de un recuerdo. Comenzamos con un hospital en medio de la noche lloviendo, se escuchan gritos desgarradores en una de las habitaciones y al final oímos a un bebé llorar. Después, dentro de aquella habitación donde se escuchaban los gritos vemos en una cama de hospital a una yegua blanca de crin amarilla, una unicornio cuya bata dice su nombre en una leyenda “Lemöa Veyrafé” sosteniendo un pequeño bulto envuelto en mantas blancas. Cuando ella desenvuelve alguna de las mantas observamos que es un potrillo blanco, con cuerno y melena amarilla con ojos color azul celeste. En eso el doctor se dirige a ella para hablarle:

Doctor Cronwel: Felicidades señora Fire, es un niño.
Lemöa Veyrafé: Gracias doctor, fue un milagro.
Doctor Cronwel: ¿Cómo se va a llamar su hijo?
Lemöa Veyrafé: Se va a llamar… Jeff… Jeff Fire.

Después de ese recuerdo, inmediatamente pasamos a otro. En este podemos observar cuando su mamá lo llama desde un extremo de una habitación y obviamente sabemos que es su casa. Jeff trata de levantarse con sus patas traseras pero tiene problemas al hacerlo y se cae, pero su mamá lo incita a levantarse e ir hacia ella.
De nuevo Jeff se levanta, trata de no caerse y andando con mucho esfuerzo llega hasta los brazos de su madre, esta lo facilita y le dice que lo llevará a comer helado. Luego de esta rememoración pasamos a otro recuerdo, uno en el que podemos encontrar el jardín de la casa lleno de globos, regalos y pastel. Allí podemos visualizar el cumpleaños de Jeff, el primero de su vida, y cuyos amigos y familiares le cantan el feliz cumpleaños para posteriormente, el poni cumpleañero sople las velas y las apague. Por último vemos como felicitan a Jeff, aplaudiéndole.

Pasamos de ese recuerdo a la realidad, donde Jeff sigue llorando, derramando lagrimas sobre la foto de su mamá. En eso, pasamos al último recuerdo, donde comenzó la separación y el distanciamiento del padre de Jeff con su hijo. El recuerdo se inicia con el hospital, también de noche y lloviendo. Allí vemos a muchos paramédicos atendiendo una sola habitación, mientras que Jeff y su padre esperaban en la sala de espera. El señor Fire miraba a su hijo de un modo enfadado, mientras que Jeff trataba de no mirar a su padre ya que sabía lo que vería en él. Vino el doctor y dio la noticia al padre de Jeff, este solo muestra una cara de  tristeza  y llanto. Jeff empieza a darse cuenta de la reacción de su padre y comienza a sollozar. Roland Fire toma del brazo de Jeff y se lo lleva al auto, solo para hablar con él.
Roland Fire: Todo es tu culpa.
Jeff Fire: ¿Qué?
Roland Fire: ¡DIJE QUE TODO ES TU CULPA!
Jeff Fire: ¡¿De qué estás hablando papá?!
Roland Fire: Digo que tu mamá murió por tu culpa. Ya que dejaste el gas encendido y tu mamá prendió fuego a la estufa y ya sabes lo que pasó después.
Jeff Fire: No fue mi intención ya que…
Roland Fire: ¡YA CALLATE! Vámonos a casa.

Así termina este recuerdo volviendo a la realidad. Jeff solo pide perdón a su mamá, mirando la foto, mientras escurre lagrimas provenientes de sus ojos hacía la fotografía de su madre. Dilan empieza a sentirse mal por la forma en cómo reaccionaba ante los malos tratos recibidos por Jeff, pero no se da cuenta que él está siendo observado por Zalgo y este arremete contra él, en donde Zalgo toma la forma de un pulpo. Dilan entonces pide ayuda, en ese momento Jeff lo escucha y va afuera solo para ver a Dilan cómo está a punto de ser devorado por ese pulpo.

En ese momento Derek llega ya que recibe una llamada de Jeff. Ellos dos trabajan juntos para salvar a Dilan del pulpo y Zalgo al ver el aura de estos dos más el de Dilan, éste se da cuenta que no puede hacer nada en contra de ellos y se va.


Así que después de esta batalla, los tres chicos se disponen a hablar del asunto del mal estado de Jeff. Se aclaran dudan y malos entendidos y se reconcilian. Este episodio termina con los chicos abrazándose para después irse por su lado a su casa.

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