NATZEMBUL
Capítulo
Veinte: Deducciones equivocadas.
Iniciamos este episodio con
la modificación de la estructura de la ciudad, como la recuperación y
modernización de las calles en donde se evitará choques automovilísticos y
atropellos por parte de todo tipo de vehículos ya que las calles serán
monitoreadas por una computadora inteligente, donde se ubicará en la parte
central de Natzembul. Otras modificaciones a la ciudad son las energías
renovables para producir la electricidad, motor para los vehículos y abono para
producir los alimentos de la ciudad. Estas, entre otras implementaciones de los
inventos de Norvert se efectuaron en los primeros días de sus mandatos.
Después pasamos una escena
donde Dilan quiere hablar con Jeff, aunque este no quiere y se aleja de él, y
se comporta de manera errática, por no decir grosera (más de lo normal)
evitando todo contacto con Dilan.
Al parecer Dilan empieza a
percibir algo en su cuerpo y mente, cosas que creyó suprimir en el pasado. Por
lo menos hasta ahora, sus emociones. Ahora Dilan se siente enojado y confundido
ya que Jeff siempre grita histérico y además, golpea a toda criatura que se le
acerca aunque no sea para hablar con él. Eso no es todo, Dilan encontró a Jeff
llorando en un rincón poco concurrido cerca de una habitación donde se guardan
cosas de limpieza.
Días después de que Jeff se
comportará tan extraño, Dilan citó a Derek en secreto para hablar con él de
este asunto.
Derek
Flying: Si Dilan, ¿qué quieres?
Dilan
Tiger: Quiero hablarte de Jeff, es por eso que no lo cité aquí y la razón del
porque no debía enterarse.
Derek
Flying: ¿Qué hay con él?
Dilan
Tiger: Bueno… Jeff está teniendo un comportamiento bastante extraño, por no
decir que está siendo un patán con todos.
Derek
Flying: Debes estar exagerando, ya sé que Jeff tiene su carácter, ¿pero un poni
agresivo? Lo dudo. Lo más seguro es que sea cosa tuya.
Dilan
Tiger: ¿Alguna vez he bromeado de algo en mi vida?
Derek
Flying: Déjame investigar a Jeff por mi cuenta, y te reportaré si encuentro
algo extraño sobre él.
Después
de esta conversación Dilan y Derek se marchan, cada quién por su lado. En eso,
Dilan ve caminando por la calle a Jeff pero este no lo ve. Así que nuestro
potro color blanco crin negra al sentirse impotente y frustrado debido a que no
ha conseguido pruebas para demostrar su punto de vista, decide seguir a Jeff
sin que este lo sepa, hasta su casa para luego espiarlo. Lo que observa es
bastante impactante, incluso para él.
Jeff
Fire: ¡YA DEJAME PAPÁ!
Roland
Fire: ¿No te das cuenta el dinero que gastaste?
Jeff
Fire: Solo fue 200 bits de más, no pensé que te podrías tan mal.
Roland
Fire: ¡Claro, como tú no sudas trabajando para ganar ese dinero!
Jeff
Fire: ¿Cómo quieres que trabaje si soy un niño?
Roland
Fire: Solo pones excusas para andar de vago con tus amigos raros, el de mirada
perdida y el pegaso anormal.
Jeff
Fire: ¡Esa es la razón del porque me quiero ir de aquí!
Esta
conversación termina con Jeff saliendo de allí de forma muy apresurada, triste,
y con una mirada con lagrimas en sus ojos derramándose por su cara, salpicando
el piso. Al parecer Jeff se dirigía a su cuarto.
Cuando
Jeff se encierra en su cuarto, va a uno de los estantes y toma una fotografía.
En aquella imagen se puede visualizar a la madre de Jeff, y en eso vemos un
resplandor, que marca el inicio de un recuerdo. Comenzamos con un hospital en
medio de la noche lloviendo, se escuchan gritos desgarradores en una de las
habitaciones y al final oímos a un bebé llorar. Después, dentro de aquella
habitación donde se escuchaban los gritos vemos en una cama de hospital a una
yegua blanca de crin amarilla, una unicornio cuya bata dice su nombre en una
leyenda “Lemöa Veyrafé” sosteniendo un pequeño bulto envuelto en mantas
blancas. Cuando ella desenvuelve alguna de las mantas observamos que es un
potrillo blanco, con cuerno y melena amarilla con ojos color azul celeste. En
eso el doctor se dirige a ella para hablarle:
Doctor
Cronwel: Felicidades señora Fire, es un niño.
Lemöa
Veyrafé: Gracias doctor, fue un milagro.
Doctor
Cronwel: ¿Cómo se va a llamar su hijo?
Lemöa
Veyrafé: Se va a llamar… Jeff… Jeff Fire.
Después
de ese recuerdo, inmediatamente pasamos a otro. En este podemos observar cuando
su mamá lo llama desde un extremo de una habitación y obviamente sabemos que es
su casa. Jeff trata de levantarse con sus patas traseras pero tiene problemas
al hacerlo y se cae, pero su mamá lo incita a levantarse e ir hacia ella.
De
nuevo Jeff se levanta, trata de no caerse y andando con mucho esfuerzo llega
hasta los brazos de su madre, esta lo facilita y le dice que lo llevará a comer
helado. Luego de esta rememoración pasamos a otro recuerdo, uno en el que
podemos encontrar el jardín de la casa lleno de globos, regalos y pastel. Allí
podemos visualizar el cumpleaños de Jeff, el primero de su vida, y cuyos amigos
y familiares le cantan el feliz cumpleaños para posteriormente, el poni
cumpleañero sople las velas y las apague. Por último vemos como felicitan a
Jeff, aplaudiéndole.
Pasamos
de ese recuerdo a la realidad, donde Jeff sigue llorando, derramando lagrimas
sobre la foto de su mamá. En eso, pasamos al último recuerdo, donde comenzó la
separación y el distanciamiento del padre de Jeff con su hijo. El recuerdo se
inicia con el hospital, también de noche y lloviendo. Allí vemos a muchos
paramédicos atendiendo una sola habitación, mientras que Jeff y su padre
esperaban en la sala de espera. El señor Fire miraba a su hijo de un modo
enfadado, mientras que Jeff trataba de no mirar a su padre ya que sabía lo que
vería en él. Vino el doctor y dio la noticia al padre de Jeff, este solo
muestra una cara de tristeza y llanto. Jeff empieza a darse cuenta de la
reacción de su padre y comienza a sollozar. Roland Fire toma del brazo de Jeff
y se lo lleva al auto, solo para hablar con él.
Roland
Fire: Todo es tu culpa.
Jeff
Fire: ¿Qué?
Roland
Fire: ¡DIJE QUE TODO ES TU CULPA!
Jeff
Fire: ¡¿De qué estás hablando papá?!
Roland
Fire: Digo que tu mamá murió por tu culpa. Ya que dejaste el gas encendido y tu
mamá prendió fuego a la estufa y ya sabes lo que pasó después.
Jeff
Fire: No fue mi intención ya que…
Roland
Fire: ¡YA CALLATE! Vámonos a casa.
Así
termina este recuerdo volviendo a la realidad. Jeff solo pide perdón a su mamá,
mirando la foto, mientras escurre lagrimas provenientes de sus ojos hacía la
fotografía de su madre. Dilan empieza a sentirse mal por la forma en cómo
reaccionaba ante los malos tratos recibidos por Jeff, pero no se da cuenta que
él está siendo observado por Zalgo y este arremete contra él, en donde Zalgo
toma la forma de un pulpo. Dilan entonces pide ayuda, en ese momento Jeff lo
escucha y va afuera solo para ver a Dilan cómo está a punto de ser devorado por
ese pulpo.
En
ese momento Derek llega ya que recibe una llamada de Jeff. Ellos dos trabajan
juntos para salvar a Dilan del pulpo y Zalgo al ver el aura de estos dos más el
de Dilan, éste se da cuenta que no puede hacer nada en contra de ellos y se va.
Así
que después de esta batalla, los tres chicos se disponen a hablar del asunto
del mal estado de Jeff. Se aclaran dudan y malos entendidos y se reconcilian.
Este episodio termina con los chicos abrazándose para después irse por su lado
a su casa.
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